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Inteligencia artificial y la cuarta revolución industrial

Inteligencia artificial y la cuarta revolución industrial

La inteligencia artificial, algo que está muy de moda y es sinónimo de innovación pero que en realidad es algo muy antiguo. Los científicos en la década de los 40’ ya hablaban, teorizaba y diseñan algoritmos de inteligencia artificial, pero fue Turing en la década de los 50’ el que más contribuyó a consolidar este nuevo campo en las ciencias de la computación.

Turing, la primera persona en crear una máquina computadora, ya teorizaba con que las máquinas algún día pensarían y tendrían conciencia. El test que él diseñó aún se sigue utilizando hoy en día para evaluar algoritmos de inteligencia artificial destinados a interactuar con humanos, como los chatbots. Diseñó su máquina durante la segunda guerra mundial y siguió dedicándose hasta su muerte a lo que sería el precursor de la informática y la inteligencia artificial. Si quieres saber más acerca de este genio del siglo pasado os recomendamos la película “The Imitation Game” que casualmente tiene el mismo nombre que Turing diseñó para evaluar algoritmos de inteligencia artificial. 

¿Entonces por qué la inteligencia artificial no ha estado en boca de todos desde los años 50’? Pues porque los científicos soñaron más rápido de lo que los ingenieros podían mejorar los ordenadores. Simplemente las máquinas de la época no tenían la capacidad de procesamiento suficiente para mejorar los algoritmos de inteligencia artificial. Muchos perdieron el interés al ver la lenta evolución y se vivió lo que se conoce como “el invierno de la inteligencia artificial”.

Todo esto ha cambiado en los últimos años cuando hemos aprendido a centrarnos en problemas más concretos y tenemos una capacidad de computación increíble distribuida en cientos de centros de datos alrededor del mundo. Mejores comunicación, reducción del precio del hardware, las grandes compañías que invierten millones en investigación, parece que hemos entrado en una era que cumple todos los requisitos para estar dominada por este sector. La proliferación de la inteligencia artificial en la industria supondrá una revolución para todos los sectores, podríamos afirmar que nos encontramos ante una cuarta revolución industrial. 

Cuarta o quinta, revolución o no, en lo que coinciden todos los expertos es que los próximos años la inteligencia artificial y la biotecnología tendrán un impacto enorme en nuestras vidas en todos los ámbitos. Nosotros que trabajamos en el sector lo notamos, es el momento de la inteligencia artificial y queremos que todo el mundo pueda beneficiarse de sus ventajas. Compañías y gobiernos están alineados, hay que impulsar la inteligencia artificial pero hay que seguir investigando para paliar sus desventajas. 

Porque sí amigos, no es oro todo lo que reluce, la inteligencia artificial también tiene sus desventajas. Este hecho ha desencadenado un nuevo campo dentro de la propia inteligencia artificial, la ética de la inteligencia artificial. Campo que nos interesa en especial, nos gusta la innovación pero nos gusta más la calidad. Implementar algoritmos de inteligencia artificial sin tener en cuenta este aspecto es sinónimo de un producto defectuoso o que acabará produciendo más problemas que soluciones. 

Ventajas y desventajas que nos encargaremos de presentaros en este blog. Hablaremos mucho de inteligencia artificial por que nos encanta, si quieres enterarte de todas nuestras publicaciones síguenos en redes sociales. También aprovecharemos para desmentir algunos mitos que muchos dan por verdaderos, al fin y al cabo queremos publicitar nuestro sector y con tanta desinformación tenemos la responsabilidad de ofrecernos información veraz con sus referencias. 

Un mito que nos preocupa a todos y una de las consecuencia de esta cuarta revolución industrial es “la inteligencia artificial nos va a quitar el trabajo”. Rotundamente falso porque, por un lado, toda revolución en la industria incluye la creación de nuevos puestos de trabajo y nuevas empresas (por eso estamos aquí) y, por otro lado, la inteligencia artificial no nos puede sustituir solo nos va a liberar de esas tareas repetitivas que realizarán en mucho menor tiempo de lo que lo harían las personas. 

Por primera vez nos encontramos con otro agente capaz de razonar de manera que nosotros consideramos inteligente. Y aunque podemos decir que son inteligentes como nosotros, no tenemos el mismo tipo de inteligencia. No competiremos por los puestos de trabajo los compartiremos, porque hay tareas en la que la inteligencia artificial es mucho mejor que nosotros y hay otras tareas donde no han conseguido superarnos.

Quizás algún día alcancemos la singularidad y la inteligencia artificial abandone la etiqueta artificial para ser consciente de sí misma, pero queda mucho para eso. Hasta entonces tendremos que disfrutar como la inteligencia artificial mejorará nuestra calidad de trabajo, haciéndolos más satisfactorio y especializándolos. 

Uno de los sectores donde se ve más claro el efecto de esta cuarta revolución industrial es de la manufactura. La robótica está aumentando la automatización de este sector rápidamente y todo esos robots los operan algoritmos de inteligencia artificial. Sin estos algoritmos especializados los robots no habrían llegado a realizar tareas tan complejas como las que realizan hoy en día. Sin duda esto seguirá avanzando y los trabajadores se verán relegados a una función de supervisión y calidad. Se necesitan expertos en esas tareas que ayuden a los desarrolladores a diseñar un algoritmo, que supervisen el trabajo de las máquinas y que aseguren que la calidad del producto final es la correcta. 

El sector donde puede sorprender más este impacto puede ser el de la medicina, en concreto de la atención médica y la investigación farmacéutica. Si algo se le da bien a la inteligencia artificial es encontrar patrones, tus síntomas son el patrón que describen esa enfermedad. En la investigación farmacéutica se puede aprovechar este superpoder para establecer conexiones entre elementos químicos, gracias a la inteligencia artificial se han diseñado medicamentos que no existirían de ser de otra manera. Esto seguirá avanzando hasta el punto de que los diagnósticos automáticos sean parte de nuestra vida y las peores enfermedades se puedan paliar o incluso curar. 

Para usuarios avanzados que quieran profundizar en el sector de la inteligencia artificial os recomendamos un libro que entre profesionales y académicos es conocido como “La biblia de la inteligencia artificial”. Más allá de tener un sentido religioso, recoge toda la historia de la inteligencia artificial desde su génesis hasta las técnicas modernas. enlace libro

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